El Nacimiento de Venus – Paulina Castañon

El Nacimiento de Venus

Paulina Castañon

A lo lejos, en las profundidades del mar, se va creando una espuma; producto de un desgarrador encuentro. Céfiro y su esposa soplan levemente, haciendo levitar el cuerpo de esta creación por las ondas del mar, hasta llevarla a las playas de la isla Chipre, donde la esperan las estaciones coronadas de oro y exultantes de alegría. La visten con un traje perenne, le adornan los rubios cabellos de su melena. La conducen al Olimpo donde es presentada a la asamblea de los dioses. Se genera una gran conmoción y admiración en los presentes, el mundo nunca había presenciado jamás aquella seductora y graciosa hermosura que acababa de nacer. Así fue el nacimiento de Venus.

A continuación, narraré la historia del genio detrás de esta pintura. El nacimiento de Venus marca un antes y un después en la historia del arte, así que contestaremos a la pregunta ¿Por qué es tan famoso El nacimiento de Venus de Sandro Botticelli? Comenzaré dando una introducción al contexto histórico de la época, seguido por la descripción del cuadro, luego se mostrarán las influencias que tiene en la actualidad y por último expondré mis conclusiones.

Era 1945, en Florencia, Italia. Se vivía un cambio de pensamiento, tanto política como artísticamente. Los Médici gobernaban la ciudad; patrocinaban a los mejores artistas para que estos decoraran sus cortes y palacios con su arte. Alessandro di Mariano di Vanni Filipepi, mejor conocido como Sandro Botticelli, quien recibiera el apodo de su hermano mayor, Giovanni, cuya obesidad provocó que se llamara Botticelli (tonelete en español) a todos los miembros de su familia; fue uno de los primeros pintores protegidos de la familia Médici. Su estilo pertenece al Quattrocento italiano y también es parte de la tercera generación cuatrocentista, encabezada por Lorenzo de Médici el Magnífico y Angelo Poliziano.

No se sabe con exactitud cuando fue pintada El Nacimiento de Venus, es muy probable que la obra haya sido encargada por un miembro de la familia Médici. No hay nada escrito sobre la pintura antes de 1550, cuando Giorgio Vasari la describe en la Villa de Castello de los Médici, propiedad de la rama cadete de la familia Medici desde mediados del siglo XV. Esta hipótesis nace de los naranjos del cuadro, considerados un emblema de la dinastía Médici, por la asonancia entre el apellido y el nombre del naranjo, que en ese momento era “mala médica”.

Como su nombre lo indica, El nacimiento de Venus muestra a la recién nacida Venus, la diosa romana asociada con el amor y la belleza. Desnuda en una concha de vieira gigante, está rodeada por tres figuras de la mitología clásica. Céfiro, Cloris y Flora son los otros personajes dentro de la obra. Juntos, Céfiro y Cloris empujan a Venus hacia la orilla con su aliento, mientras Flora espera en la orilla para cubrirla con un manto. El contraposto de Venus se podría comparar con las esculturas helenísticas griegas, lo que nos lleva a recalcar que su importancia en este tiempo se debe a que trae a la mitología griega nuevamente al arte. Antes del Renacimiento, el mundo venía de un arte plenamente cristiano, atado a la religión, pero en este cuadro se muestra la desnudez, la resurrección de la naturaleza y el nacimiento del hombre, ya no de Cristo.

Hoy en día, El Nacimiento de Venus es reconocida como una de las obras de arte más icónicas de la historia. Presente en diversos formatos, desde parodias artísticas, reelaboraciones como la realizada por Tomoko Nagao y por Andy Warhol, videos musicales pop (Lady Gaga, Nicky Minaj, etc.), en series de dibujos animados como Los Simpsons, hasta en tatuajes inspirados en obras maestras. Su papel perdurable en la cultura popular y el arte contemporáneo es tan prevalente como su lugar en la historia del arte.

En conclusión, el Renacimiento siempre está presente, los estándares de belleza griegos regresan cada cierto tiempo, es una belleza idealizada que no puede ser olvidada. Podríamos comparar a esta Venus como la nueva representación de la Virgen, de una manera pagana y mitológica. Elegí analizar este cuadro porque me gusta la manera en que la mujer comienza a ser representada. Es hermosa en cuerpo y alma, es una mujer ideal y bella, pero al final es humana, no una entidad religiosa o un ángel. Esta pintura representa el comienzo de un gran legado en el mundo del arte y un ícono que se continúa replicando en la actualidad.

Anexos:

 

El nacimiento de Venus; Sandro Botticelli.

 

Reinterpretación de Andy Warhol del cuadro “el nacimiento de Venus” de Botticelli

Referencias

 

 


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