{"id":242,"date":"2021-12-10T18:39:00","date_gmt":"2021-12-10T18:39:00","guid":{"rendered":"https:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/?p=242"},"modified":"2021-12-10T18:39:00","modified_gmt":"2021-12-10T18:39:00","slug":"mas-alla-de-la-patria-del-criollo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/mas-alla-de-la-patria-del-criollo\/","title":{"rendered":"M\u00e1s all\u00e1 de la Patria del Criollo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Con un profundo af\u00e1n conciliador<\/strong>, ahora que el t\u00e9rmino criollo ha llegado hasta las protestas populares, me gustar\u00eda explorar la forma en que lo defini\u00f3 el autor Severo Mart\u00ednez (Quetzaltenango, 1925 &#8211; Puebla, 1998) ) en su influyente libro &#8220;<strong>La patria del criollo: ensayo de interpretaci\u00f3n de la realidad colonial guatemalteca<\/strong>&#8221; (Guatemala, 1970). Sospecho que dicho ensayo es el origen del uso masivo actual de dicha palabra, que Mart\u00ednez Pel\u00e1ez utiliz\u00f3 para sintetizar una interpretaci\u00f3n de la sociedad guatemalteca durante el per\u00edodo hist\u00f3rico a finales del siglo XVII, que retrata Francisco Antonio Fuentes y Guzm\u00e1n en la &#8220;Recordaci\u00f3n Florida&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"705\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/PC-705x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245\" srcset=\"https:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/PC-705x1024.jpg 705w, https:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/PC-207x300.jpg 207w, https:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/PC-768x1115.jpg 768w, https:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/PC-1058x1536.jpg 1058w, https:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/PC-1410x2048.jpg 1410w, https:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/PC-scaled.jpg 1763w\" sizes=\"auto, (max-width: 705px) 100vw, 705px\" \/><\/figure>\n\n\n\n\n\n<p>Es conveniente hacer la salvedad que el empleo que realiza Mart\u00ednez de dicho t\u00e9rmino, que fundamenta su influyente ensayo, apropiado para el momento hist\u00f3rico que estudia, <strong>de ninguna forma nos permite explicar a cabalidad lo que sucede actualmente<\/strong>, dadas sus limitaciones fundamentales, su <strong>rigidez esquem\u00e1tica<\/strong>, el dogmatismo incandescente que lo habita. Quisiera resaltar que me baso en el buen uso del lenguaje de Mart\u00ednez, quien fuera estudiante destacado del maestro Salvador Aguado, para profundizar en el an\u00e1lisis sem\u00e1ntico del l\u00e9xico empleado.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/image.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-246\" width=\"407\" height=\"340\" srcset=\"https:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/image.png 368w, https:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/image-300x250.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 407px) 100vw, 407px\" \/><figcaption>Manifestantes pintan estas palabras en conocido lema de partido electoral en octubre 2021.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los criollos: hijos de espa\u00f1oles, nacidos en Am\u00e9rica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La primera definici\u00f3n funcional que aporta Mart\u00ednez es la siguiente: &#8220;De manera general, la palabra criollo designaba a los hijos de los espa\u00f1oles nacidos en Am\u00e9rica <strong>sin ning\u00fan mestizaje<\/strong>&#8221; (p. 20). Seg\u00fan este, la sociedad guatemalteca durante la colonia estuvo al inicio dividida a partir de los or\u00edgenes de sus pobladores: indios, espa\u00f1oles y criollos. Con estas generalizaciones, Martinez anula especificidades fundamentales, sin matizar las diferencias.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Qu\u00e9 es el indio, seg\u00fan Mart\u00ednez: un &#8220;natural&#8221; oprimido<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Severo Mart\u00ednez acaso define el t\u00e9rmino &#8220;indio&#8221; de la siguiente manera: &#8220;el resultado de ese g\u00e9nero de vida [el sistema colonial] fue la conversi\u00f3n de la masa de los &#8216;naturales&#8217;, de los conquistados, en la clase social de los indios siervos. As\u00ed, pues, el problema del indio surgi\u00f3 al mismo tiempo que el indio como clase, ya que la opresi\u00f3n hizo al indio y lo ha conservado como tal&#8221; (p.471).<\/p>\n\n\n\n<p>Si vemos el actual diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola, indio es alguien natural de la India, pa\u00eds de Asia o de igual manera perteneciente o relativo a los indios de Am\u00e9rica. <strong>La doble acepci\u00f3n del t\u00e9rmino se remonta a la confusi\u00f3n inicial acerca del descubrimiento del nuevo continente en 1492<\/strong>. Como se ha relatado reiteradamente, Crist\u00f3bal Col\u00f3n pens\u00f3 que hab\u00eda descubierto una nueva ruta mar\u00edtima hacia a las Indias, atravesando el Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico. De ah\u00ed que llam\u00f3 &#8220;indios&#8221; a los pobladores de estos lares.<\/p>\n\n\n\n<p>Am\u00e9rico Vespucio descubre aquella equivocaci\u00f3n gigantesca. Se percata de que Col\u00f3n no hab\u00eda llegado a las Indias sino a un nuevo &#8220;mundo&#8221;. As\u00ed titula Vespucio su obra insigne: Mundus Novus. Por eso el continente lleva su nombre, porque <strong>Am\u00e9rico Vespucio supo darse cuenta y aclarar la situaci\u00f3n<\/strong>. De lo contrario, el continente se llamar\u00eda Col\u00f3n o Colombia. Algunos a\u00fan persisten en este fallo denominativo original, que supuestamente se hab\u00eda superado desde Vespucio.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo llamar a los hijos de los criollos?\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Con el complejo devenir hist\u00f3rico de Am\u00e9rica, pareciera que el t\u00e9rmino criollo comienza a precisar una modificaci\u00f3n funcional que deriva de la imperiosa necesidad de definir c\u00f3mo se le denominar\u00e1 a los hijos y nietos de los criollos. El actual diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola (RAE), define criollo como &#8220;<strong>aut\u00f3ctono<\/strong> o propio de un pa\u00eds hispanoamericano, o del conjunto de ellos&#8221;. Su ra\u00edz es el verbo &#8220;criar&#8221; y com\u00fanmente se refiere a alguien &#8220;criado ah\u00ed&#8221;. La definici\u00f3n de criollo que usa Mart\u00ednez pareciera que aplica \u00fanicamente a los inicios del per\u00edodo hist\u00f3rico de dominaci\u00f3n espa\u00f1ola.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Mart\u00ednez sabe que <strong>el proceso de mestizaje que se produjo durante los siglos siguientes en el Nuevo Continente complic\u00f3 las definiciones tajantes, r\u00edgidas, esquem\u00e1ticas<\/strong>. Por ello, anota lo siguiente:\u00a0 &#8220;De las uniones entre los tres elementos raciales b\u00e1sicos &#8212; espa\u00f1oles, indios y negros &#8212; surgieron tres tipos de mestizos que tambi\u00e9n podemos llamar b\u00e1sicos: el procreado por espa\u00f1ol con india, al que se llam\u00f3 propiamente &#8216;mestizo&#8217;; el procreado por espa\u00f1ol con negra, al que se llam\u00f3 &#8216;mulato&#8217;y al procreado por negro con india, al que se llam\u00f3 &#8216;zambo&#8217;.&#8221; (p 207 y 208).\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>De espa\u00f1oles americanos a hispanoamericanos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La mezcla entre estos seis &#8220;elementos raciales b\u00e1sicos&#8221; se volvi\u00f3 cada vez m\u00e1s compleja en los siglos XVII, XVIII y XIX. En cap\u00edtulos posteriores, Mart\u00ednez se refiere a los criollos tambi\u00e9n como &#8220;espa\u00f1oles americanos&#8221; (p\u00e1ginas 258 y 276). De ah\u00ed surge el t\u00e9rmino compuesto &#8220;hispanoamericanos&#8221;.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo y ancho del continente, se les empez\u00f3 a decir &#8220;americanos&#8221; a estos descendientes de espa\u00f1oles nacidos en Am\u00e9rica. Despu\u00e9s de la independencia, el gobierno de Guatemala busc\u00f3 atraer la migraci\u00f3n de alemanes, belgas, franceses, ingleses y otros europeos a la regi\u00f3n. El mestizaje aument\u00f3 con la llegada de estos nuevos tipos de europeos, cuyos hijos ya no ser\u00edan criollos en el sentido estricto que les da Mart\u00ednez (hijos de espa\u00f1oles, sin mestizaje).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>De americanos a &#8220;Mexicans&#8221; o &#8220;Sudacas&#8221;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Siglos de convivencia entre los pobladores de Am\u00e9rica, sin distinguir su origen, <strong>ha llevado a llamar americanos a quienes simplemente han nacido en Am\u00e9rica<\/strong>. Despu\u00e9s de los procesos de independencia y para distinguir de la apropiaci\u00f3n del gentilicio que han realizado los estadounidenses, empezaron a llamarnos hispanoamericanos o latinoamericanos. As\u00ed como llaman a los &#8220;naturales&#8221; de sus territorios, &#8220;indios americanos&#8221;.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, por econom\u00eda ling\u00fc\u00edstica, los estadounidenses nos llaman simplemente &#8220;hispanos&#8221;o &#8220;latinos&#8221;. Algunos incluso usan la denominaci\u00f3n &#8220;Mexicans&#8221; o &#8220;Sudacas&#8221; para agruparnos a todos, con cierto desd\u00e9n y descuido denominativo. Un poco como hace Severo Mart\u00ednez cuando utiliza los t\u00e9rminos indio, espa\u00f1ol y criollo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ind\u00edgena y criollo, sin\u00f3nimos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Con el paso de los a\u00f1os, la palabra ind\u00edgena ha sustituido pr\u00e1cticamente a la palabra indio en el uso com\u00fan (por ejemplo, la discusi\u00f3n en este interesante art\u00edculo<a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2006\/01\/22\/opinion\/1137884409_850215.html\">https:\/\/elpais.com\/diario\/2006\/01\/22\/opinion\/1137884409_850215.html<\/a>). La palabra \u00edndigena, cuya ra\u00edz latina se compone de &#8220;inde&#8221; que significa de ah\u00ed y de &#8220;gene&#8221; que significa nacido. Es decir, nacido ah\u00ed. Aunque durante siglos se han empleado como ant\u00f3nimas, al considerarlo detenidamente, la palabra &#8220;criollo&#8221; y la palabra &#8220;ind\u00edgena&#8221; significan lo mismo (algo o alguien aut\u00f3ctono de un lugar espec\u00edfico). <strong>En el plano sem\u00e1ntico, acaso se puede apreciar la profunda conciliaci\u00f3n que significa concebir estos dos t\u00e9rminos como sin\u00f3nimos.<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Apelo al uso adecuado de la hermen\u00e9utica para que los lectores puedan apreciar <strong>la armoniosa y profunda coincidencia significativa de estas palabras<\/strong>. Acaso se funden y fusionan en la palabra &#8220;americano&#8221;.\u00a0 De tal manera, en t\u00e9rminos te\u00f3ricos, esperar\u00eda que pudi\u00e9ramos vislumbrar la categor\u00eda &#8220;americano&#8221; como una suerte de propiedad emergente, que nos permite <strong>la posibilidad radical de considerar un futuro compartido<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conviene superar el superficial antagonismo sem\u00e1ntico establecido en el ensayo La patria del criollo del autor Mart\u00ednez Pel\u00e1ez<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":245,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[9,16,14,15],"class_list":["post-242","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","tag-bicentenario","tag-conciliacion-nacional","tag-historia-intelectual-de-guatemala","tag-mas-alla-del-criollismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/242","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=242"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/242\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":251,"href":"https:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/242\/revisions\/251"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/245"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=242"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=242"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/educacion.ufm.edu\/bicentenario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=242"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}