El estadio del espejo: Un recorrido por la obra de Lacan

Por: María Olimpia Vásquez

El objetivo de este trabajo es presentar a Lacan y su obra. Lacan fue un psicoanalista francés que revolucionó el mundo del psicoanálisis proponiendo maneras distintas de enfocar problemas antiguos.  Se presentará  una aproximación de su estadio del espejo, iniciando con un recurrido por su vida y obra.

             Jacques Marie Emile Lacan nace en París el 13 de abril de 1901, [1] en el seno de una familia  católica.  Educado por los jesuitas, estudia medicina, especializándose en psiquiatría.  En 1932 defiende su tesis, De la psicosis paranoide en su relación con la personalidad[2], que marca su entrada en el campo analítico.  Asociado ala Sociedad Psicoanalítica de París, la única en ese momento existente en Francia.

             El 16 de junio de 1953 un grupo de analistas, (entre ellos Lacan) abandonanla Sociedad Psicoanalítica de París para crearla Sociedad Francesa de Psicoanálisis, debido a divergencias de política interna con el grupo mayoritario dela Sociedad.  Ese mismo año Lacan dirige  el seminario de estudios freudianos, que continuará anualmente durante casi toda su vida.  La nueva sociedad se enfrenta a problemas de reconocimiento por parte dela Asociación PsicoanalíticaInternacional quien establece sus condiciones para la admisión de la nueva sociedad y como resultado en 1963, Lacan es inhabilitado como docente.

             Después de unos meses, Lacan funda en 1964la EscuelaFreudianade París.  Esta vez él, es amo de su propia escuela, desde donde movilizó a la intelectualidad francesa hasta mediados de 1980.

             Poco antes de morir, Lacan funda sobre los restos de su anterior escuelala Escueladela CausaFreudiana, que dejará en manos de su yerno y albacea literario, Jacques Alain Miller.  Lacan muere en París el 9 de septiembre de 1981.

 

Su obra

             Describir la obra de Lacan es una tarea un poco compleja puesto que no existe una edición de sus obras completas.  Muchos de sus artículos se publicaron en revistas ya desaparecidas; en relación a su seminario, 8 volúmenes de 27 están en francés, siete de ellos traducidos al español.  Lacan publicó en 1966 una selección de sus escritos, que tituló justamente escritos y de los cuales existe  una traducción española. (Lacan fue calificado en más de una ocasión de Góngora del Psicoanálisis, (por el preciosismo de su escritura).

             Desde la óptica de Skinner,( 1968) las enseñanzas de Jacques Lacan  se pueden dividir en tres períodos: En el primer período, bajo la consigna del retorno a Freud, él reinterpreta los textos freudianos, utilizando referencias tomadas de la filosofía y la lingüística.  Su tesis es que Freud hubiera escrito de un modo distinto si hubiese dispuesto de las herramientas conceptuales de la lingüística.  De esa manera resalta, que al interpretar los sueños, Freud trabaja con textos compuestos de palabras y que solo sobre esas palabras realizan las operaciones que conducirán a la interpretación, que a su vez está compuesta por palabras.  Lacan realiza la crítica de la literatura analítica de su tiempo, para mostrar cómo desde su perspectiva muchos aspectos  que habían sido olvidados, por difíciles o incomprendidos, pueden tener una solución.

             De este primer período, algunas de sus formulaciones más conocidas son: el inconsciente es el discurso del Otro, o el deseo del hombre es el deseo del Otro; aquí empieza la construcción de una de sus teorías más fecundas, la de lo Real, lo Imaginario y lo Simbólico.  Más adelante cuando abordemos el estadio del espejo, nos encontraremos con lo Imaginario, en  la obra de Lewis Carroll, “Alicia a través  del espejo”.

             El segundo período podría denominarse el período de los matemas.  Lacan se cuestiona continuamente si  el psicoanálisis debe considerarse como una ciencia.   Para medir la posible respuesta, él recurre a las Matemáticas, la Lógica y la Topología, buscando en sus aparatos conceptuales elementos que puedan servir para la construcción de fórmulas que definan lo esencial de la teoría analítica para decir toda una serie de cosas sobre el psicoanálisis.  De esta época son los matemas del deseo, la demanda, la sexuación y algunas fórmulas paradójicas como No hay acto sexual o la mujer no existe, (la con minúscula).

  

Introducción a la teoría del sujeto

             Previo a centrar nuestra atención al estadio del espejo, recorreremos brevemente la teoría del yo en Lacan, partiendo de sus palabras: “En cuanto a la experiencia del yo, hay que decir que nos opone a toda filosofía, derivada directamente del cogito”.   Al nombrar el cogito, Lacan se refiere a la conocida frase de Descartes en el Discurso del Método: pienso, luego existo, que en Latín es: cogito ergo sum, que equivaldría a: Pienso, luego soy, o para señalar los sujetos, yo pienso, luego yo soy.

 En la fase del espejo el ego se forma a partir de la imagen del otro.  La imagen del niño en el espejo y la del otro constituyen una sola instancia, el Yo ideal.

  

Lacan y el estadio del espejo

             Según  Hazard y Searle, Lacan basa su teoría en la observación de un niño en etapa inicial, quien  superado en inteligencia instrumental por el chimpancé, reconoce ya sin embargo su imagen en el espejo. La edad en cuestión va desde los seis a los dieciocho meses y Lacan observa que el reconocimiento va acompañado siempre de una expresión narcisista  de júbilo por parte del niño.  A los seis meses el niño no coordina su cuerpo lo suficiente como para dominar su postura; sin embargo, si tiene un espejo cerca puede sentir interés como para gatear o arrastrarse hasta encontrar una posición que le permita obtener del espejo lo que Lacan llama una imagen instantánea de su mismo.

             Lacan analiza el contraste entre la impotencia motriz y la dependencia de la lactancia, por una parte, y el hecho de que su imagen especular sea animada jubilosamente por otra.  Analiza la  biológica prematura del niño y su desvalidamiento para introducir la noción del cuerpo fragmentado y el deseo que lo anima para encontrar feliz el término lacaniano.  Tenemos a un niño que cuando se mira en el espejo, se mira con sus ojos que no están afectados por la prematuración y se observa; de acuerdo a Lacan  su expresión es jubilosa.  Y es que reconoce su imagen ante el espejo, encontrando aquí el punto clave: aquel que el niño mira y reconoce, ese que tarde o temprano descubrirá que es él mismo, o su imagen, no sufre de descoordinación, no tiene el cuerpo fragmentado.

             En efecto, ese otro que le mira tras el espejo y que le cautiva, pronto aprenderá que es él, es la imagen del yo.  La primera identificación dice Lacan, imaginaria pero que irá constituyendo el yo del ser humano.  Sin embargo, al mismo tiempo que imaginaria, esa primera identificación es en sí el lazo entre el niño y el otro que aun si fuese  él mismo está afectado por la simetría especular, condición que luego se reproducirá en los sueños; en tercer lugar, aquel que se reconoce como yo no está afectado de mis limitaciones.  Aquí según Lacan es la matriz del yo ideal; y eso jamás se alcanza, ese lugar tras el espejo en el que todo va bien solo podrá tenderse asintóticamente[1]

             Punto ideal y todas las identificaciones que vendrán luego: cualquier otro a quien yo ame en algo, aquel a quien vea con buenos ojos, estará para mí en el lugar de la imagen alienante en la que confluyen mi ideal del yo y mi cuerpo sin fragmentar.

 En el plano literario existen  autores que han  enmarcado sus obras dentro de un plano psicológico y  siendo esta clase de textos de nuestro particular interés, haremos referencia a Peter Pan y su tragedia como ser humano que  parte del hecho de que fue el niño que no quería crecer o Lewis Carroll, el adulto que se negaba a que crecieran las niñas que como Alice Liddell, eran su devoción en el entorno de sus labores como profesor de matemáticas enla Universidad de Oxford.

 

Lewis Carroll y Alice Liddel a través del espejo

 Literatura infantil, fantásticas o del absurdo, estereotipos dentro de los que se ha enmarcado Alicia en el país de las maravillas y su continuación  Alicia a través del espejo, obras en donde el autor presenta  una aparente duplicidad y carácter escondido, a partir de su apariencia física en donde se observa una propensión a la elección del tema del espejo, de acuerdo a Martin Gardner:

 En apariencia Carroll era buen mozo pero asimétrico…dos aspectos que pudieron haber contribuido a su interésen las reflexiones ante el espejo.  Un hombro era más alto que el otro, su sonrisa era ligeramente  desviada y el nivel de sus ojosazules no era el mismo.(la traducción es personal).

Como en la relación de un objeto con respecto a su doble reflejado en el espejo, la dualidad siempre representa elementos de asimetría, aspecto enfatizado en la escritura de  Alicia a través del espejo y lo que Alicia encontró al otro lado.

En su lado oculto, Lewis Carroll adolece de una personalidad distraída, mientras que se convierte en un genio de la palabra escrita; paradoja con respecto a la tartamudez que padeciera durante toda su existencia.  Dualidad que se reflejaba incluso en la diferencia de escritura con respecto a sus obras ya que redactaba sus tratados de matemáticas en tinta negra y sus cuentos en tinta color violeta. [2]

             La importancia de la fragmentación en las ideas expuestas acerca de la doble personalidad de Carroll se justifica por el significado que A través del espejo adquiere.  La realidad invertida del relato  representa entonces, la necesidad de integrarse con  la figura que nos  contempla desde el otro lado del espejo.  Alicia busca, aunque desde un plano onírico la integración de su yo con su propia imagen de niña, puesto que la infancia es la etapa narcisista por excelencia.

             Solo nos queda observar como  el autor nos muestra una obra de inversión, en donde todo aquello que aparece dentro del ámbito del espejo tiene su correspondencia con la realidad desde un plano invertido:

 –Ahora que si me prestas atención, en lugar de hablar tanto, gatito, te contaré todas mis ideas sobre la casa del espejo. Primero, ahí está el cuarto que se ve al otro lado del espejo y que es completamente igual a nuestro salón, sólo que con todas las cosas dispuestas a la inversa… todas menos la parte que está justo del otro lado de la chimenea. ¡Ay, cómo me gustaría ver ese rincón! Tengo tantas ganas de saber si también ahí encienden el fuego en el invierno… en realidad, nosotros, desde aquí, nunca podremos saberlo, salvo cuando nuestro fuego empieza a humear, porque entonces también sale humo del otro lado, en ese cuarto… pero eso puede ser sólo un engaño para hacernos creer que también ellos tienen un fuego encendido ahí. Bueno, en todo caso, sus libros se parecen a los nuestros, pero tienen las palabras escritas al revés: y eso lo sé porque una vez levanté uno de los nuestros al espejo y entonces los del otro cuarto me mostraron uno de los suyos. (…)  [3]

 Un libro yacía sobre la mesa, cerca de donde estaba Alicia, y mientras ésta seguía observando de cerca al Rey (pues aún estaba un poco preocupada por él y tenía la tinta bien a mano para echársela encima caso de que volviera a darle otro soponcio) comenzó a hojearlo para ver si encontraba algún párrafo que pudiera leer, –…pues en realidad parece estar escrito en un idioma que no conozco– se dijo a sí misma. Y en efecto, decía así: 

Durante algún tiempo estuvo intentando descifrar este pasaje, hasta que al final se le ocurrió una idea luminosa:

–¡Claro! ¡Como que es un libro del espejo! Por tanto, si lo coloco delante del espejo las palabras se pondrán del derecho.

Y este fue el poema que Alicia leyó entonces:

 

GALIMATAZO
 
Brillaba, brumeando negro, el sol;
agiliscosos giroscaban los limazones
banerrando por las váparas lejanas;
mimosos se fruncían los borogobios
mientras el momio rantas murgiflaba.[4]
 
 
 

Alicia a través del espejo y lo que Alicia encontró al otro lado, viene a ser todo un mundo de referencias con respecto a la realidad ficcionalizada y de ahí el lugar central de esta obra en el estadio del espejo de Jacques Lacan en donde la imagen del niño en el espejo y la imagen del otro yo constituyen una sola instancia,

el yo ideal.

 

 Obras consultadas:

BLASCO, José María. Introducción a la teoría del yo en Lacan. www.epbcn.com/personas/JMBlasco/ – Consultado el 29.03.2010

CARROLL Lewis.  A través del espejo y lo que alicia encontró al otro lado. Título original: Through the Looking Glass. http://www.guiascostarica.com/alicia/a2/index.html- Consultado el 02.032011.

 

GARDNER,Martin  The Annotated Snark: The Full Text of Lewis Carroll’s Great Nonsense Epic The Hunting of the Snark Harmondsworth: Penguin, 1984.

 

HAZARD/ SEARLE. Critical Theory Since 1965. Lacques Lacan. The Mirror Stage. Florida State, 734-738, 1986.

 

SKINNER, John. “Lewis Carroll en el país de las maravillas” (Ed.) Psicoanálisis y literatura México: Fondo de Cultura Económica, 314-347, 1968.




[1] Recta que indefinidamente se acerca a otra sin llegar a ser tangentes.

  

[2] Skinner 1982: 322

 

5 Lewis Carroll.La Casadel Espejo, p. 4

 

[4] Ídem, p.p. 7 y 8

 

 




[1] La mayoría de la información está tomada de Lacan: Itinerario de su obra, de Marcelle Marini, 1989.

 


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